Sobre mí

Me llamo Enrique Girona. Nací en Elche, una pequeña ciudad alicantina abrazada por la sierra y abanicada por las palmeras. Allí me gradué en Música por el Conservatorio Profesional de Música y en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández. Actualmente, estudio Lengua y Literatura en la Universidad de Burgos en un intento por disimular mi escasa formación lingüística.

En 2016 trabajé como redactor de noticias y reportajes en el Servicio de Comunicación de la UMH durante un año, y tres años antes participé como guionista en el largometraje alicantino "El amor y otras desgracias". Ésta fue una experiencia que terminó por germinar mi pasión por crear historias.

Mi vida siempre ha estado sutilmente ligada a la música, pero sobre todo a las letras. He ganado varios premios a nivel nacional e internacional a lo largo de mi carrera y, aunque el fracaso siempre ha sido una realidad, nunca he dejado de luchar por hacerme un hueco en el mundo de la escritura.

En 2017, por cosas de la vida, me mudé a Rusia. Allí quedé prendado de la blancura del invierno, y es también donde terminé echando raíces junto a la artista Daria Riabinina, mi eterna musa rusa.

Trabajé como profesor de español en varias academias de San Petersburgo; a destacar el Centro Español (2017 - 2018), el Centro Picasso (2018 - 2019), la Academia Hispaclub (2018 - 2019) y el Centro Hispanista (2021). Se puede decir que fue en Rusia donde descubrí mi verdadera vocación.

Por razones sobradamente conocidas, en febrero de 2022 me vi obligado a regresar a mi cálida y acogedora España. Actualmente prosigo mi tarea como profesor de español en línea y colaboro con algunos centros, como la Academia de Idiomas Zador de Alicante. Al mismo tiempo, compagino la docencia con trabajos puntuales de redacción para empresas.

En cuanto a mis aficiones, me gustan las cafeterías y los gatos, y a veces también escribo cosas. Escribo por gusto, para que otros me lean y para inmortalizar de algún modo lo que me he encontrado entre Europa y Rusia. No me considero escritor, ni mucho menos. Me gusta escribir historias desde pequeño, pero no fue hasta hace poco que encontré el valor para publicarlas.